lunes, 27 de abril de 2009

REFLEXIONES PARA LA SUPERACION PERSONAL


Cambiar la manera de relacionarse


¿No sería maravilloso que todos los demás nos trataran amablemente? ¿Cuántas veces al tener que tratar con una persona, por cualquier motivo que sea, te sientes disgustado por la manera en que se dirige a ti? Esto puede cambiar si entiendes un principio muy sencillo: los demás te tratarán de la misma manera que tú los tratas a ellos. Pero no basta con entender este principio: además debes esforzarte por poner en práctica las consecuencias del mismo.

El crecimiento personal no se consigue sin esfuerzo, pero no es un esfuerzo doloroso. No se trata de una dieta para perder veinte kilogramos en un mes comiendo dos lechugas y una zanahoria por día. ¡Los retorcijones que tendrás en el estomago ciertamente no aumentarán tu felicidad! Aquí se trata justamente de todo lo contrario: de que aumentes tu cuota de felicidad, de que cada día te sea un poco más agradable.

Sin embargo, tampoco basta solamente con conocer y entender los principios. Ésta es la causa de la desilusión de mucha gente, que cree que con haber captado un principio del crecimiento ya es suficiente, y, cuando no ven los resultados que esperaban, enseguida abandonan todo pensando que es inútil. Además de haber entendido los principios, que generalmente son muy sencillos, hay que ponerlos en práctica, y éste es el esfuerzo del que hablaba: la persistencia en la práctica diaria de los principios aprendidos.

Con respecto al tema que nos ocupa ahora, contesta la siguiente pregunta: si tu manera de relacionarte con las personas es, a cada uno que encuentras, tirarle una piedra, ¿qué piensas que harán los demás contigo? Obviamente, devolverte la piedra que les has tirado y, tal vez, agregar otra por cuenta propia. En este caso verás un ejemplo de que lo das es lo que recibes.

Piensa un poco: ¿qué es lo que arrojas a las personas que se encuentran contigo? O dicho de otra manera: ¿qué es lo que se desprende de ti cuando haces contacto con un semejante? Si lo que sale de ti es una sensación de rechazo y de disgusto, esto es lo mismo que la otra persona experimentará con respecto a ti. Lo mismo que damos es lo que recibimos. Y acá no cuentan solamente las palabras que digas, sino muchas otras cosas.

Existe un lenguaje que no es verbal, sino corporal. La expresión de la cara es muy importante en este lenguaje, aunque hay otros medios de comunicación no verbal, como la postura del cuerpo. Puedes verbalizar la frase "Buenos días", pero lo que importa no son las palabras (o no solamente las palabras), sino la forma en que lo dices y tu expresión facial en ese momento. Lo que dices sin hablar puede contrarrestar completamente las palabras que pronuncias.

Muchas personas desconocen por completo este aspecto de la comunicación humana, fiándose por entero de las palabras que dicen, y después no entienden los resultados que se producen. ¿Cómo --se preguntan-- si yo lo saludé amablemente, me contesta de esa manera? Es que lo que importa no es lo que se dice, sino cómo se lo dice. La actitud revela más que las palabras, y la gente lo que percibe es la actitud y no las palabras.

Cuando llegamos a este punto podemos preguntarnos porqué ocurre esto de que el lenguaje verbal va en un sentido y el lenguaje corporal va en otro. La respuesta es que el lenguaje corporal es inconsciente en la mayoría de las personas, ya que sólo a través del entrenamiento se consigue controlar tanto el lenguaje hablado como el lenguaje corporal. La mayoría de las personas no tiene un grado de conciencia de su cuerpo suficiente como para controlar lo que éste dice.

Al ser inconsciente el lenguaje corporal, está revelando lo que realmente pensamos. En el progreso de la evolución, el lenguaje hablado es de aparición tardía con respecto al lenguaje corporal. Los animales, que no hablan, se comunican solamente a través de este último. Cuando se encuentran dos perros, no se hablan; se comunican a través del lenguaje de sus cuerpos. Es por esto que el lenguaje corporal tiene preponderancia sobre el lenguaje verbal.

Si una persona te habla cortésmente y al mismo tiempo agita su puño cerrado delante de tu cara, a lo que vas a hacer caso es a este gesto y no a lo que te diga. Esto es así porque inconscientemente vas a suponer que ese gesto representa su real forma de sentir y no lo que te está diciendo. Esto es correcto en la mayor parte de las personas; si su actitud hacia los demás es de hostilidad, ello se traslucirá a través de la capa de urbanidad que representan sus palabras.

Por lo tanto, para evitar que los demás te traten con hostilidad, lo primero que tienes que hacer es eliminar la hostilidad dentro de ti mismo, porque, aunque quieras disfrazarla con muy bonitas palabras, la gente hará caso a lo que realmente sientes y que se percibe a través de tu lenguaje corporal. Y si lo que perciben es hostilidad, pues hostilidad es lo que vas a recibir a cambio.

REFLEXIONES PARA LA SUPERACION PERSONAL

Asumir la responsabilidad

Existe un ejercicio muy instructivo que te puede ayudar a avanzar en el camino del crecimiento personal y que es indicado para las personas que recién se inician en el tema. La oportunidad para realizarlo puede ser cualquiera, pero dará su mejor resultado cuando estés preocupado por algo que te está pasando. Cuando esto ocurra, trata de llevar a cabo los siguientes pasos.

A partir del hecho o situación que te está preocupando, comienza a rememorar los acontecimientos que sucedieron con anterioridad. La cantidad y tipo de acontecimientos a los que debes pasar revista guardan relación con la que es tu preocupación actual. Si se trata de una situación puntual, pueden ser las circunstancias de la última semana o del último mes. Si se trata de algo que ya lleva ocurriendo cierto tiempo, puedes tener que remontarte varios meses o años hacia atrás.

Una vez que has completado el paso anterior, debes tratar de establecer lo que podemos llamar una relación de causalidad entre los hechos que has rescatado del pasado. Esto significa que debes tratar de ver qué hecho ha proporcionado la oportunidad para que se produzca tal otro.

Supongamos que la situación actual sea "estoy casada con José". El hecho que le dio origen a esta situación fue haberlo conocido. Si no lo hubieras conocido, no hubieras podido casarte con él. ¿Cómo lo conociste? La respuesta puede ser "en una fiesta en casa de unos amigos".

Otra situación puede ser "me hicieron una multa por conducir sin licencia". ¿Cómo pudo haber ocurrido este hecho? La respuesta puede ser "me había olvidado en casa la licencia". De lo que se trata es de establecer una cadena de sucesos, de manera que el anterior sea la condición necesaria para que se produzca el siguiente.

La reacción de las personas cuando realizan este tipo de meditación, se puede encuadrar en general en dos clases diferentes. Unas encuentran que todo lo que les pasa es el resultado de la acción de otras personas. En cambio, otros individuos hallan en sus propias acciones la causa de los hechos que les han acontecido.

Esta división es tan fundamental que los psicólogos la han reconocido y utilizado como base para identificar dos tipos de trastorno mental, que, en realidad, representan dos maneras de ver la vida. Una persona puede decir "no me hubiera casado con José si no se me hubiera ocurrido ir a esa fiesta". Otra persona puede argumentar que "si mis amigos no me hubieran invitado, no hubiera ido a la fiesta y no lo hubiera conocido".

La forma en que interpretes los acontecimientos de tu vida es de primordial importancia en tu posibilidad de crecer como persona. Si sistemáticamente tratas de colocar en otros la responsabilidad de lo que te ocurre, esta conducta nociva te impedirá progresar. Debes comenzar por asumir tu parte de responsabilidad en los sucesos de tu vida.

Todos tenemos (y utilizamos) cierto grado de libertad en lo que hacemos. Si unos amigos me invitan a una fiesta, lo que me están haciendo es una invitación, no una imposición. Yo tengo la libertad de aceptar o no la invitación, de concurrir o no a la fiesta. No puedo atribuirles a mis amigos la responsabilidad de haber conocido a la persona con la que después me casaría.

En el otro ejemplo citado, alguien puede aducir: "no le caí simpática al oficial, por eso me hizo la multa", olvidándose de que si no hubiera dejado la licencia en su casa la relación de simpatía o antipatía con la policía hubiera sido por completo irrelevante.

Tampoco el extremo opuesto, esto es, atribuirse la responsabilidad de todo lo que te pasa, es saludable. Una persona con un buen grado de salud mental sabe reconocer aquellos hechos que escapan a su control. Por supuesto que, de algún modo u otro, siempre somos responsables de colocarnos en situación de que ocurra algo, pero todo tiene su límite.

Si, por el motivo que sea, decido ir a vivir a una región que cuenta entre sus características la de tener escasas lluvias, y de repente sobreviene un temporal como no hubo en cien años, y se me inunda la casa, no puedo echarme la culpa por haber elegido ir a vivir en ese lugar.

En la mayoría de los casos, somos responsables de las cosas que nos ocurren, porque, de alguna manera o de otra, hemos proporcionado la oportunidad para lo que ha ocurrido, pero también debemos saber liberarnos de la culpa por aquellos acontecimientos de los cuales no podíamos saber que iban a ocurrir.

miércoles, 15 de abril de 2009

LO QUE SE APRENDE CON EL PASO DE LOS AÑOS:


Que siempre existen tres enfoques en cada historia: mi verdad, tu verdad y la verdad.
Que puedo hacer algo por impulso y arrepentirme el resto de mi vida.
Que puedo hacer mucho más cosas de las que creo poder hacer.
Que requiere años desarrollar la confianza y un segundo destruirla.
Que existen personas que me quieren mucho, pero no saben expresarlo.
Que puedo hacer todo o nada con mi mejor amigo y siempre gozar el momento.
Que aunque quiera mucho a la gente, algunas personas no me devolverán ese amor.
Que si no controlo mi actitud, ella me controlará a mí.
Que es más importante que me perdone a mí mismo, a que otros que me perdonen.
Que no importa si mi corazón está herido; el mundo sigue girando.

Que es mucho mejor expresar mis sentimientos, que guardarlos dentro de mí.
Que no importan nuestras circunstancias; lo importante es cómo interpretamos nuestras circunstancias.
Que no podemos forzar a una persona a amarnos; únicamente podemos ser alguien que ama. El resto depende de los demás.
Que dos personas pueden observar la misma cosa y ver algo totalmente diferente.

Que las personas honestas tienen más éxito al paso del tiempo.
Que todos somos responsables de nuestros actos.

Que a veces las personas que menos esperamos, son las primeras en apoyarnos en los momentos más difíciles.
Que la madurez tiene que ver más con la experiencia que hemos vivido, y no tanto con los años que hemos cumplido.
Que hay dos días de cada semana por los que no debemos de preocuparnos: ayer y mañana. El único momento valioso es ahora.
Que toma mucho tiempo llegar a ser la persona que deseamos ser.
Que la pasión de un sentimiento desaparece rápidamente.
Que la violencia atrae más violencia.
Que decir una verdad a medias es peor que una mentira.
Que las personas que critican a los demás, también me criticarán cuando tengan la oportunidad.
Que hay mucho diferencia entre la perfección y la excelencia.
Que a un niño jamás se le debe decir que sus sueños son ridículos; ¿qué tal si nos cree?
Que no debemos competir contra lo mejor de otros, sino competir con lo mejor de nosotros.
Que podemos escribir o hablar de nuestros sentimientos, para aliviar mucho dolor.
Que las únicas cosas que valen la pena en la vida son: mi familia, mi fe, un grupo muy selecto de amigos y unas experiencias que me dieron crecimiento personal.
Que no importa que tan lejos he estado de Dios, Él siempre me vuelve a recibir.

TE HAS DADO CUENTA QUE...


Cuando el otro se apega a sus métodos, es obstinado; pero cuando tú lo haces, es firmeza.

Cuando el otro no le gusta tu amigo, tiene prejuicios; pero cuando a ti no te gusta su amigo, sencillamente muestras ser un buen juez de la naturaleza humana.

Cuando el otro hace las cosas con calma, es una tortuga; pero cuando tú lo haces despacio es porque te gusta pensar las cosas.

Cuando el otro gasta mucho, es un despilfarro; pero cuando tú lo haces, eres generoso.

Cuando el otro encuentra defectos en las cosas, es maniático; pero cuando tú lo haces, es porque sabes discernir.

Cuando el otro tiene modales suaves, es débil; cuando tú lo haces, eres cortés.

Cuando otro actúa de esa manera, decimos que tiene mal genio; pero cuando tú lo haces, son los nervios.

Cuando el otro rompe algo, es torpe; cuando tú lo haces eres enérgico.

¿Por qué te fijas en la astillas que tiene tu prójimo y no te fijas en la viga que tienes en el tuyo?

Veamos las virtudes de los demás, y dejemos de juzgar, que conforme a nuestro juicio seremos juzgados.

Cada uno de nosotros tiene mil cosas que hacer, y poseemos bienes materiales, algunos mas que otros.

Lo mejor que le podemos ofrecer al Universo, Dios, Conciencia Infinita, o como lo quieras llamar es nuestra vida, nuestros pensamientos y corazones.

~ Autor desconocido ~

ENAMÓRATE (anónimo)


Aunque ya estemos enamorados, estuvimos o estaremos, es bueno recordar, que el amor siempre está en nuestras vidas en todas las formas, no sólo en la pareja sino en la amistad, en la familia, en lo que hacemos día a día, en nuestros sueños y en la vida, porque amar es estar vivo.

No te enamores del amor. Enamórate de alguien que te ame, que te espere, que te comprenda aún en la locura; de alguien que te ayude, que te guíe, que sea tu apoyo, tu esperanza, tu todo.

Enamórate de alguien que no te traicione, que sea fiel, que sueñe contigo, que sólo piense en tu delicadeza, en tu espíritu y no en tu cuerpo o en tus bienes.

Enamórate de alguien que te espere hasta el final, de alguien que sea lo que tú no elijas, lo que no esperes.

Enamórate de alguien que sufra contigo, que ría junto a ti, que seque tus lágrimas, que te abrigue cuando sea necesario, que se alegre con tus alegrías y que te dé fuerzas después de un fracaso.

Enamórate de alguien que vuelva a ti después de las peleas, después del desencuentro, de alguien que camine junto a ti, que sea un buen compañero, que respete tus fantasías, tus ilusiones.

Enamórate de alguien que te ame.

LA PARABOLA DEL LAPIZ

Un hacedor de lápices tomó un lápiz justo antes de meterlo en su caja,
y le dio unos consejos.

-Le dijo:

'Hay 5 cosas que debes saber antes que seas envíado al mundo.
Siempre recuérdalas y serás el mejor lápiz del mundo.'

Las 5 cosas son las siguientes:
1- Siempre harás cosas grandiosas, pero solo si te dejas sostener en la mano
de alguien más.

2- Experimentarás el dolor en algunas ocasiones en que te saquen punta,
pero será necesario para que seas cada vez un mejor lápiz.

3- Tendrás errores, pero tendrás un borrador para corregirlos todos.
4- La parte más importante de ti es la que llevas dentro, y ......
5- En cualquier superficie que seas usado, tendrás que dejar tu marca.
No importan las circunstancias o las condiciones, deberás continuar escribiendo-.

El lápiz entró en su caja prometiendo recordar estas 5 cosas y con un propósito
en su corazón de ser útil.


Ahora podríamos ponernos nosotros en el lugar del lápiz y recordar estas 5 cosas
para ser, cada día, una mejor persona.

1- Siempre harás cosas grandiosas, pero solo si te dejas sostener en la mano
de Dios.

2- Experimentarás el dolor en algunas ocasiones de las luchas y tribulaciones,
pero será necesario para que seas más fuerte y valiente cada vez.

3- Tendrás errores, pero tendrás humildad para corregirlos todos y crecer
por medio de ellos.

4- La parte más importante de ti es la que llevas dentro del corazón, y ...
5- En cualquier superficie que camines, tendrás que dejar tu marca.
No importan las circunstancias o las condiciones, deberás continuar sirviendo
a Dios en cada momento.

Servir a Dios es uno de los privilegios más hermosos que tienen sus hijos.

PORQUE LA GENTE GRITA….

Un día un maestro preguntó lo siguiente:
¿Por que la gente se grita cuando están enojados?
Los hombres pensaron unos momentos:
Porque perdemos la calma - dijo uno - por eso gritamos
Pero ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado?
- preguntó -¿No es posible hablarle en voz baja?
¿Por qué gritas a una persona cuando estás enojado?
Los hombres dieron algunas otras respuestas pero ninguna de ellas satisfacía al maestro...
Finalmente él explicó:
Cuando dos personas están enojadas, sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esa distancia deben gritar para poder escucharse.
Mientras más enojados estén, más fuerte tendrán que gritar para escucharse uno a otro a través de esa gran distancia.
Luego preguntó:- ¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran?
Ellos no se gritan sino que se hablan suavemente, ¿por qué?
Porque sus corazones están muy cerca.
La distancia entre ellos es muy pequeña. ..
- continuó - Cuando se enamoran más aún, qué sucede? No hablan, sólo susurran y se vuelven aun más cerca en su amor. Finalmente no necesitan siquiera susurrar, sólo se miran y eso es todo. Así es cuan cerca están dos personas cuando se aman.
Luego dijo:-
Cuando discutan no dejen que sus corazones se alejen, no digan palabras que los distancien más, llegará un día en que la distancia sea tanta que no encontrarán más el camino de regreso...
Desconozco el autor
Paz profunda